Seat cumple 70 años



El 'mil cuatrocientos' fue el primer vehículo ensamblado por la marca Seat en Barcelona,



Barcelona, 9 may (EFE).- El 9 de mayo de 1950 nacía en Barcelona Seat, la compañía que puso sobre ruedas a España y que hoy, 70 años después, puede presumir de una historia de éxitos, gracias a modelos como el 600, el Ibiza o el León, pero también de haber contribuido a paliar la grave crisis sanitaria que vive el país por la COVID-19.

Corría el año 1953 cuando la empresa ponía en marcha la fábrica de la Zona Franca de Barcelona con una producción diaria de cinco vehículos Seat 1400 y con una plantilla de 925 personas.

La compañía, que forma parte del Grupo Volkswagen, ha sabido crecer, transformarse y reinventarse a lo largo de estas siete décadas, hasta convertirse en el primer exportador industrial español -vende fuera el 80 % de su producción-, con una actividad que representa el 1 % del PIB nacional, fábricas en Barcelona, El Prat de Llobregat y Martorell y una plantilla directa de más de 15.000 personas.

"La evolución de Seat en estos 70 años ha sido vertiginosa, desde el diseño de sus coches al volumen de las exportaciones, pasando por la producción (...). Ahora mismo, Seat es una compañía que crece y que sigue ofreciendo las mejores soluciones de movilidad", explica a EFE el vicepresidente de Recursos Humanos y Organización de la marca, Xavier Ros.

Durante cuarenta años, Seat fabricó en la Zona Franca modelos icónicos como el 600, el 1400 o el 127, hasta que en 1993, y tras una inversión de 244.500 millones de pesetas (unos 1.470 millones de euros), trasladó la producción a la nueva planta de Martorell, que se estrenó con el lanzamiento de la segunda generación del Ibiza y el nuevo Córdoba.

Seat ha producido hasta hoy más de 19 millones de vehículos, tanto en Martorell, donde actualmente se fabrican el Ibiza, el Arona y el León, como en otras plantas del grupo en la República Checa (el Ateca), Alemania (el Tarraco), Portugal (el Alhambra) y Eslovaquia (el Mii electric).

En los últimos años, Seat ha entrado en nuevos segmentos de mercado, como el de los SUV (vehículos todocamino), con los modelos Ateca, Arona y Tarraco, y ha hecho una apuesta decidida por la movilidad sostenible, sumando a su oferta nuevos modelos eléctricos e híbridos.

"El futuro del automóvil es sin duda eléctrico", sostiene Xavier Ros, quien asegura que el sector se encuentra inmerso "en una etapa de transformación sin precedentes" y que la movilidad verde "será una pieza clave de este futuro", pues es la única vía para alcanzar las metas medioambientales marcadas en los Acuerdos de París.

Y es que, más allá de fabricar automóviles, Seat quiere convertirse en un "proveedor de servicios de movilidad" y por ello se ha embarcado en proyectos como Seat Urban Mobility, una unidad estratégica de negocio en movilidad urbana, ha lanzado un servicio de coche compartido y ha diseñado otros vehículos eléctricos, como una motocicleta o un patinete.

El responsable de RRHH y Organización de Seat subraya que el futuro del automóvil va hoy en día "mucho más allá" del propio coche y pasa por encontrar productos y servicios que permitan una movilidad sostenible, especialmente en zonas urbanas y para desplazamientos cortos.

"Son trenes que no podemos dejar pasar, ni como compañía ni por la responsabilidad social que tenemos como una de las principales empresas de este país", apunta Ros.

Tras varios años de crecimiento sostenido y un 2019 en que logró un beneficio récord de 346 millones de euros, Seat afronta un 2020 complicado, principalmente por el impacto de la crisis de la COVID-19, que en marzo le obligó a paralizar cuarenta días la producción y presentar un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) para un máximo de 11.000 empleados.

En medio de este obligado parón, Seat, con el apoyo de la plantilla, puso en marcha diferentes iniciativas para luchar contra el coronavirus, entre ellas la fabricación de mascarillas sanitarias y respiradores para los hospitales.

Un equipo de 150 profesionales trabajó durante semanas para conseguir desarrollar un prototipo de respirador utilizando engranajes impresos en la empresa, ejes de cajas de cambios y el motor adaptado de un limpiaparabrisas Seat León.

El resultado, tal y como explica la compañía, fue la producción de más de 600 respiradores de emergencia, que se enviaron a hospitales de toda España, como Bellvitge o Vall d'Hebron.

"La fabricación de estos respiradores ha demostrado que contamos con un equipo de profesionales con talento, creatividad y comprometido, que trabajó de manera incansable, y que cuando nos ponemos manos a la obra somos capaces de cualquier cosa", incide el directivo de la automovilística.

Pese a los contratiempos de este 2020, Seat afronta el futuro "con optimismo y determinación", convencida de que su capacidad de reinvención le permitirá superar este y otros retos futuros.

"Si algo ha demostrado Seat a lo largo de su historia es su capacidad de evolucionar y reinventarse con determinación, lo que nos hace estar muy preparados para afrontar este desafío. Hace años que nos venimos preparando para pasar de ser un mero fabricante de coches a una empresa de movilidad. Tenemos una buena base para hacer frente a los retos del futuro", concluye Ros.

(c) Agencia EFE